29.6.06

Fall of Icarus-Varujan Boghosian
Adán en magro


Desnudo,
estoy desnudo
del
negro

del
blanco.


Despojado
de todas
las
costillas.

Soy este ardor.
Está orgía.
El prolongado asco.

Con dolores
que
sacuden

y no matan.

Me siento
Adán
sin la primera muerte
de la tierra.
Anclas sujeto
Sobre la mesa
que ahora
escribo
las
voces
a
t
r
a
c
a
r
o
n
.
.
.
el crepúsculo
Inopia


La queja gasta.
Las vértebras relumbran
aquellas piernas

abiertas de pronto,
blancas como hilos hechizados.

Suceso que te trasforma

en rata
en cuatro patas

envejecidas.
¿ y tu ser, que eran dos?.


Es uno
de humo.
Media carne.
Medio espíritu

Comprensión I

Qué eres tú
sino cera.
Qué soy
sino
barro.

Ambos nacemos
del fuego.
Ambos sabemos
derretirnos.

28.6.06

Juntura


En las tinieblas
dos que se aman
se buscan.
Insinúan
uno a otro la resistencia.

Van cuarteándose.
Quedando oscuros,
muy oscuros
y lavados
para siempre
como si la luz
se exterminara.

Débil combate
donde dos que se aman
se nutren
felizmente.
Felizmente la boca la ceban.
Liban hasta quedar sin aire.
Liban,

liban.

Descubren

su humanidad
en restos de hambre.
Atizan fatales

y felices
la coyuntura.
Pétreo

De alguien es la tierra recién removida
bajo mis plantas.
El continuo rapto
que extingue las bocas.
Los crepúsculos.

Y no sé nada.
Nada.
-mantra de todas las cosas-

Las raíces quietas
beberán de mi cuerpo
el agua hasta volverme pétreo
Uniforme como la prisa.
Fiesta de las luces


Aquello que imagino
existe Macabeo.

Ha sido el hierro
de todas las espadas.
Cuando éramos
rabia ancha de murallas.
levantadas al fuego
sobre Gorgias y Bachides.

Existe
como tus ejércitos
atravesando la Antioquia.
Matando hombres,
niños, matando muertos
para que adoraran la anciana deidad.

Aunque ahora
seamos la lengua que no es lengua
y que no habla y no es
otra cosa que
noche que no es noche
pero es lumbre.
Cielo que es cielo pero no es
dios, sino ciudadelas ardiendo.

22.6.06

Me vale madre
Me vale madre
lo que la hora pese.
La medida
de la nada
en que la muerte
come.
La piel cara que
me dejó
sin dientes,
el beso intenso
que me supo
a tripa,
la cadera muerta
que antes de mí
penetro el demonio.

Me vale madre
que las sirenas
sean vírgenes
muriéndose
de ganas
y hacer el amor
no aparezca
en el diccionario
de las putas.
Me importa menos
si dios
no me escucha,
si tengo
tus labios
como pan
de cada día.

21.6.06

Los imaginarios


I

Hazme sentir
la sangre,
la mugre
de los muros
que te contienen.

El cuerpo
semántico
de lo aéreo.

Por que yo
no tengo nada:
Movimiento continúo
desde el nacimiento

II

Sólo puedo darme
cuenta
de mi exilio.

No veo mi forma.
Hoy ya es el día
de los rostros
que cayeron.
Paralagrimas

I

En el llanto
arrancado
conjure la risa.
Y reí
con la carcajada estúpida
de los lo que no tienen
nada
salvo lo que han
ido perdiendo

II

Dejé doliéndome las flores
por espinas
puras.
Me di cuenta que llanto
de semen
poseen los que nacen
por acero.

El llanto no es otra cosa
que la mueca
.
De viento.


El viento
sabe de los castillos
moribundos
donde terminamos
los hombres.


El viento
es el único
que sabe lo suficiente.
Conoce las alcantarillas.
La desesperanza.
El poema.
Iremos siendo
Seremos lo que fuimos
mientras somos.
Iremos siendo
eso mismo que dejamos.
Llegaremos.

Moléculas.
Animales.
Humanos hasta hacernos vidrio
y leche y asfalto.

Iremos siendo
el paso de la sombra.
Las velas
que llamean
nuestra vida
.
Manto de los orantes.


Se sientan a la orilla
alejados de la soledad
del mundo.
Perfiles de pájaros
caminan en tropel
con su cruz mortecina.

El amor los madura.
Crecen sus corazones
sobre el río.
Se toman las manos
y un cálizde silencio
hay en sus plantas.

Duros por que los pies
pisaron el mal.
Blandos con las heridas
cubiertasde aceite.
Piso las testas...
Piso las testas
de las culebras
y sé que los muertos
son las espigas,
los lapidarios
dialectos:
escritos que
___flotan__.
Nadie
a
quien
pregunto
por mí,
me
ha visto
Lámpara de las mil noches

No necesito hacerte
una fiesta negra

para cogerte, puta.
Sólo ungirte
en la ternura
de quien ama.


Estamos tan lejos,
demasiado lejos puta.

Separados como el primer ojo.

Miramos y miramos
el granito haciéndonos

de sexo,
entre palabras puta.

Sobre la sombra multiforme,
como apariciones
dislocadas en piccasso.


Yo sostengo la sombra puta,
figurines
de tu piel en Praga.
Prendo la lámpara
de las mil noches

para alumbrar
tu piel no pétrea.

19.6.06

A la orilla del cieno.


A la orilla
del cieno
vuelas.

Te fugas.
Amenazas
secarte.


Desde la nube
quemada
que eres,
con tu laúd
asustas
a los murciélagos


Surges diciendo
por la noche
hay tormenta.
Como bandera
de guerra.
Como celaje.

14.6.06

Noche de máscaras.

Noche de máscaras.
-No misterios-
cayendo al pensamiento
hasta anegarlo.
Noche
negra
de fisonomías
ásperas.
Neblina de tempera
anegada
de brillo;
Si todos fuéramos
albos.
No fueran
estas ruinas
el
claroscuro.
Habitar la luciérnaga.



Quiero estremecer
el cuerpo.
Envolverlo
en la raíz
hasta
hacerlo magro.


Exponerla boca.
Vernos desnudos,
feroces,
lánguidos
She- Lino Mannocci

12.6.06

13


En la noche celeste
del cielo
de junio.


En el rechinar
de un telar

Está el dolor
de una madre
pariendo
Pietra Neamt


Pendiente rupestre
de silenciosos
campanarios.
Arquitectura en afonía,
casi idea.
Delgadas y sinuosas cordilleras
con bares agrios.
Serenísimos

Pálidas mujeres
amamantan a sus hijos
la luna condensada.
Sonríen al amanecer
blandiéndose
ante esposos
tan blancos.

En bicaz los navíos se alejan
a Muntelui
con amarilla ancianidad.

II
El día es más oscuro
que la hora
del célibe
y la llovizna recubre
los pechos rosas
de unas serbias.

Voy de sedimento
Que ha viajado
tan poco.
Conforme con su placebo
y recuerdos
de café con menos frio

Me quedo en esta ventana
a mirar cisnes
que
vuelan
al mar negro

Millar de aguas.


Cuando
no sea otra cosa
que un cuaderno
de viaje.
Apenas rojo.
Viejo.
Ajada boca
de un millar de aguas

Diré
al espejo;
sombra que emerge
de las hierbas.
No eres otra
cosa que el enterrador
de los muertos buenos

Agua vacía que no era
otra cosa que yo.
Oscurecido árbol


Vuelvo de noche
a calzar
la carne
que tirita.
La calle
envuelta en sus
tumores.


Nenas
Bailando
en vestidos purpúreos.
con pechos
abiertos
por la boca
del oscurecido árbol.

A donde vuelvo
hay leche
ácida
con mil hombres
de acero.
Bestias de soledad
imaginaria
que insisten en
comerse los huesos.
Rabio


Atrapa estas palabras
de mí lengua;
¡ Rabio por amarte ¡

En la trastienda
del corazón
callado
existió una
mano que toca.

Que miró
la cicatriz
seguía siendo llaga.
Estiaje

Sé que nos
revelaremos.
cual fieras
aguardando
su último beso.

Seremos
videntes
de las
incertidumbres
antiguas.
la irreconocible
piel del otro.

Podré
estar contigo
al final de la lluvia
secándose
como un animal
acercándome al fuego.

Calambrito
de amianto,
los grillos
nos oirán cantar.
Pasaporte a Kiev


Tienes

los
ojos castaños
y la tristeza

limpia

No puedo

evitar
imaginarte

a mí lado
en la nieve

11.6.06

Carne de la blanca muerte
En silencio,
desordenada
del cuerpo te pareces
a un diablo
atrapado en la noche.
Cuando
tú te tocas,
me voy abriendo.
Culo de soledad hasta el fondo.
Clara de ojos,
carne de la blanca muerte.
Cuando
tú te tocas,
todo lo demás está tocado.
A mi me gusta ver a Penélope


Tengo jodida
las manos
para el tacto
tácito.

A mí me gusta
ver a Penélope
correr
acalorada.

Tocarle
el eclipse
hasta que chille

Acompañarla
al mundo
a sucumbir en sus arrugas

10.6.06

Duermelobos

Alguien esta diciendo
lo que no recuerdas.

Nace una galaxia ahora
y tú sólo eres un animal
que no se detiene
en sus pensamientos


Un errático
que duerme lobos
con su pulso de soledad
Sobre una libélula


Sobre
una libélula
clavo alfileres
para encontrar
el mecanismo
de su vuelo

Imprimo mariposas
en la sombra,
las escondo
mientras el sol se extingue

Contengo
sus capullos,
les ayudo a soñar.
Les hago vestidos.
Las oculto
de la disección
Tragaluz

Cae el instinto
como
los caimanes
a la náusea
y todo cuanto toco
es lluvia:
tragaluz de sombras.

Nazco
en el mundo
Alumbrando
la mitad contraria.

Dibujando
geometrías
y sueños y espantapájaros
Trina lunas


Se va

de la tierra
con los vestigios
del ángelus.


Fabrica

rayos
de su boca.
Trina lunas
de armagedón.
La habitación del minotauro


Se manifestaran
los espejos
en la claridad
desmantelada

Mirarán como
me miro
cuando duele.

Hueco tugurio:
vigilante, seco.
Hueco,
Hueco de astas

Lo que fuimos
arrodillados de malaria,
la fuga de la voz,
la habitación del minotauro.

Nada lucirá
con más viveza
que ese día que no lloré
junto al cadáver de mi padre
Fuiste apareciendo
Fuiste apareciendo
cuando
la noche,
sin la existencia
helada
de los vértigos.

Te deslizaste
como diosa muda.
Con mudez
de peces,
en el silencio
de las sombras felices
Pronto será la noche


Ve y levanta
en tu interior
el aire dormido

Anuncia
el amor nuevo.
El odio,
las panzas preñadas,
la dulzura de zinc
al abrir la puerta.

Ve y levanta
en tu interior
los desvelos del cíclope

Pronto será la noche
y entre tus pechos
amamantaras a los huérfanos

Serás la que regresa

a casa
con el silencio
de todos los puentes.
Apagaremos el viento
Apagaremos el viento
y los carbones ya viejos.
Deberá ser
en una habitación
sin en paisaje ya frío


Una habitación
llena de cuadros,
flores colgantes
y vitrales dorados


Ahí no será
necesario escaparse.
Ni poner
en orden alma y espacio
Lugares comunes


I

Me gustan
mis
manos

Las tenues luces
que acaparan
cerrándose
Región oscura.


Siempre volvemos.
Siempre.
Es parte del desfile,
nuestra región
Oscura.

Es parte
del aspecto.
Volver por más,
con perfiles hechos
de marcha.
A ser nosotros,
los desaparecidos.
Voz
Antes de que dios
bendiga,
antes de ser lo tenue
sobre sombras
sin límite
haciendo fuego.

Antes de ser capaces
de mirarnos
sin nadie y
en muros.

Voy con mi lengua
a imitar el ruido
de las ciudades
y darle vuelta
a todo lo que no
es la voz
Todo fue nocturno como las raíces
Todo fue nocturno
como las raíces,
sin milagros
que guarezcan
del cielo cayéndose

Sin el aguijón
sagrado
libando la carne
tan cínica

Los días
son una herida abierta,
una tarde que traga
cuerpos;
los hunde,
les limpia las cenizas
y la fiebre

9.6.06

Eternidad de la abeja


Hacia la orilla
Somos arrastrados
por la llaga

Una abeja
metida
en la axila de la meretriz

La piel de siempre.
Temporal
y precisaque ya no

nos puede reconocer
Cómo nuestra raíz


Cómo nuestra
raíz es cuando
se escupe.


Así la ciudad
arde en mundos.

Ya desnudos
enfrentamos el polvo,
en cepas erguidas.

Ardiendo.
Qué blancos



Qué blancos
son tus senos.

Qué blancos.

Dos luciérnagas
que se levantan
y te forman.

Ruidos
en un ánfora negra.

Una lengua
que sabe eres

mí casa.
Declive
Abro las manos.
Prendo tus piernas.
Lo único cerrado
son tus ojos:
apagadas estrellas
que están bajando
Mujer sin unicornio.

Quiero que
me expliques
ese patio baldío.

Esa mujer maldita,
marchitada.
Caída en el termal
bebiéndose las breas.

Por qué antes
no estaban
las manzanas podridas
¿ Qué luz nos sueña?
Piel lejana.
¿Qué luz nos sueña?
¿ Es el tacto la escritura
del cuerpo?.

Cuerpos desnudos
que son una huella.
Un sólo deseo.
La misma angustia.

Ser misteriosamente
Intraducible,
nadie descubre al otro,
sólo se encuentra
Primer ángel


Plegada de raíces.
nunca más
negaré
tú aparición de sangre:
Árbol de la impostura.


¿Gacela en cinta dónde
tú traducción?.
Arde el cielo
y sigues
buscando en mí
un ángel de paz
Riadas



Hablo de los
caminos de nadie.

Alas portadas

por serpientes,
Los muelles que se hunden.
tarde sepultada
por el huracán.

Luego del mundo
la caricia moviendo
ternura.
El pulso temblando
en inanición.
Hoy ya no veo


Hoy ya
no veo.

Estoy decorando
la piedra

que tengo de ojos.

Deseo negado
que es agua estancada:
Agua de muertas.
y el mar sigue
siendo un
espejo muy hondo.

8.6.06

Pizcal de sal

Mientrasel sol
ha muerto
nuestros
sexos viven.

Tiritan,
como si
te desflorara
Como un panhorneado
que ahondaen las casas
con su tufo
de azúcar
Las pocas lenguas
Algo ha sucedido,
las pocas lenguas
de los miles que marchan.
Hechos nudos,
encontramos
el tiempo.

No los conozco.
Apenas puedo mirarme
adentro: Ellos son flamas.
Estoy hecho
de gusanos,
de instinto,
de hilos,
de kafka